catARTsis

Muchachada Nui analiza el mundo del cine

Mayo 16, 2008 · No Comments

Bueno, como cualquier comentario no estaría a la altura, mejor disfrutar sin más del genio de esta gente aplicado en este nuevo episodio del imprescindible Mundo Viejuno.

Muchos más videos en la web oficial y todos los miércoles en la 2 a partir de las 23:15

→ No CommentsCategories: General

Sueños y números

Mayo 14, 2008 · No Comments

La ilusión por descripción propia, poco o nada tiene que ver con una visión realista del mundo, una aceptación mesurada de los problemas y una actuación consecuente en la búsqueda de soluciones.

Uno tiene montado su propio cuento de la lechera y dependiendo del grado de ingenuidad de cada uno, el futuro se antoja más o menos rosa. Siendo el “artista” como es, un individuo alejado de lo mundano, el cuento de la lechera puede convertirse fácilmente en una serie de 10 novelas, una película y un spin off sobre el auténtico origen del cántaro de leche en forma de serie de televisión.

Allá por finales de 2.007, este año se me antojaba como el definitivo para consolidar mis proyectos en este siniestro mundillo del cine amateur. Todo se presentaba luminoso y próspero, y ya casi podía sentir el agradable calorcito que me daría la piel del oso, mucho antes de haber consultado nada sobre la vida de los plantígrados.

Dejando sueños y vanalidades semejantes a un lado, y aceptando la matemática como auténtica dominadora de la vida humana, 2.008 ha sido por el momento una total decepción.

Haciendo cuentas. El año pasado escribí ocho guiones de cortometraje, y en lo que llevamos de 2.008 he terminado otros cuatro. Además escribí cuatro pequeños guiones para sketchs y un guión de largometraje.

De todo ello por el momento se han producido sólo dos cortometrajes. Del resto o no cuajaron, o se reescribieron hasta llegar a callejones sin salida, o perdieron totalmente su esencia primigénia, o sirvieron de inspiración a terceros mutando en historias en un principio inconcebibles, o viajaron y viajan por toda España y el extranjero, o -lo que es peor-, permanecen en un estado criogénico de eterna pre-producción.

Digamos pues que actualmente mi nivel de éxito es de aproximadamente un triste 6%. Lo cual sitúa con un 94% mi enfermiza tendencia al fracaso.

Analizando esto a un nivel económico, en un acto de innombrable herejía que nos llevaría a la condenación eterna ante la inquisición bohemia, los números son aún más sádicos. El tiempo invertido jamás recuperado no ofrece ni la más mínima esperanza de futura remuneración.

Peor es aún el caso de quienes llevados por la ilusión invierten dinero propio además de tiempo. A ellos habría que levantar estatuas y escribir odas por su heroísmo.

Pero lo cierto es que ante estos dramas uno no puede pensar en más que en dejarse de chorradas, ahorrar, invertir en inmuebles y vivir de las rentas.

→ No CommentsCategories: General

Arte y números

Mayo 13, 2008 · 1 Comment

Que en el arte no caben conceptos tan fríos como la economía o la matemática, es una teoría fácilmente rebatible.

Algún feliz bohemio, engatusado por la musa y poseído por el espíritu de la inspiración, quizás susurró conmovido tal estupidez. Pobre de él cuando se percató de que el mundo real se encarga solito de desmontar una visión demasiado romántica de un medio más hostil y seco de lo que se esfuerza en aparentar.

El arte, cualquier arte, es un negocio. Y cualquier artista, por tanto, un trabajador al servicio de unos amos. Tal vez distintos a los de la masa proletaria y currante (los de las siete de la mañana, o las seis, o las cinco parafraseando), pero amos al fin y al cabo.

Puede que el amor al arte exista, pero no es de por sí un sustento suficiente para el cuerpo mortal. El alma inmortal tal vez subsista con películas de Godard y canciones de R.E.M., pero su sucia carcasa pide comodidades como un techo o un alimento diario. Malsano vicio del trabajador, este de comer cada día.

El dinero es por tanto un factor fundamental en el arte, y aún más en una macro industria como es el cine. Llega a ser hasta tal punto esencial, sobre todo para el neófito que comienza sin apoyos ni recursos, que sin él, el arte no existe. El cine cuesta dinero, y sin un apoyo económico adecuado es prácticamente imposible desarrollar una producción digna. La ilusión y el compromiso suple la falta de medios sólo hasta cierto punto.

Sin embargo sigue siendo en ciertos círculos -por sus obras los reconoceréis- un tabú. Hablar de dinero ante los “auténticos” artistas es una ofensa, un insulto, una maloliente defecación sobre sus altruístas impulsos.

Decía alguien que quien no se preocupa por el dinero es porque nunca ha tenido que ganárselo. Es posible. Y es posible también que esa despreocupación sea la que diferencia en este mundillo entre los geniales artistas de look kitsch, pensamiento referencial y verbo inflado, de los auténticos trabajadores sencillos y sudorosos que los equiparan en ilusión pero les dan sopas con onda en compromiso.

Este miedo endémico al salario, lo convierte en un elemento utópico para quien necesita el mondongo para cubrir gastos o ganarse la vida. En un mito similar a los unicornios o a la niña de la curva. En una meta complicada para los -pocos- profesionales y en un imposible para los -son legión- aficionados.

Un dato: Durante siglos las obras literarias fueron escritas en su mayoría por individuos de clase alta y economía sosegada con el tiempo libre necesario como para dedicarse al arte y mantener el plato lleno.

Poderoso caballero…

P.D.: Dedicado a todos aquellos que trabajan gratis con la vana esperanza de ver, algún día, sus esfuerzos retribuídos. Y que lo hacen con los pies en el suelo y la mente volando en cielos lejanos.

→ 1 CommentCategories: General

Raíces de la Utopía - Imágenes de la Película

Mayo 12, 2008 · 1 Comment

También adjuntas a la invitación y con el seguro ánimo de cautivar al personal, están cinco imágenes capturadas del cortometraje. Los retoques que David Tordable ha aplicado a la imagen en el largo proceso de edición de la película, han potenciado la fotografía y ese tono a medio camino entre el sueño y la realidad que buscaba en principio el guión. Una vez más el protagonismo de las imágenes lo acapara quien debe, es decir, los protagonistas (redundancia perdonada) Miguel Gutiérrez y Mercedes Sayegh.

→ 1 CommentCategories: General

Raíces de la Utopía - Sinopsis del guionista

Mayo 11, 2008 · 1 Comment

Llega hoy a mis manos (electrónicamente hablando) la invitación para la presentación de Raíces de la Utopía, a la que espero asistir el próximo día 24. Para mi asombro la sinopsis que aparece dista años luz de mi concepción de la historia. En un par de minutos escribo mi versión. A grandes rasgos, de esto va Raíces de la Utopía. O al menos es lo que pretendía transmitir a la hora de escribirla.

En la actualidad el primer mundo vive una utopía. Sus ciudadanos habitan en un paraíso en el que cada una de sus necesidades es saciada de inmediato con tan sólo pulsar un botón. Millones de productos diferentes son confeccionados todos los días a la medida de cada usuario. ¿Pero qué ocurre cuando el ser humano se convierte en un producto más?

El día comienza en una idílica urbanización. El futuro se antoja apacible y monótono para sus habitantes, pero algo perturba a Minerva. La corporación para la que trabaja está planeando lanzar un revolucionario producto que cambiará para siempre el mercado y la vida cotidiana de cada ser humano. En el complejo proceso de fabricación, la responsabilidad de la joven es probar cada nuevo prototipo en un peculiar control de calidad. Esta mañana el enésimo test comienza con una taza de café humeante y un “buenos días, cariño”.”

→ 1 CommentCategories: General

Raíces de la Utopía - Carteles Parte II

Mayo 9, 2008 · No Comments

Si en la anterior ocasión el chivatazo me llegó de David Tordable, en esta es el otro director Víctor Alonso, el que me envía el cartel definitivo de Raíces de la Utopía. Una vez más, como ha ocurrido con diverso material gráfico del corto, las mentes de pobrelavaca se ha encargado del diseño. David, que además de dirigir ha trabajado muy duramente en el montaje de la película durante estos meses, está ultimando su labor. De este modo el paso final será acudir al estreno, que se confirma para el próximo día 24 a las 20:30 horas en la Plaza de España de Valladolid.

→ No CommentsCategories: General

Raíces de la Utopía - Carteles Parte I

Mayo 5, 2008 · 1 Comment

Me envía mi compañero (y a pesar de ello amigo) David Tordable los dos primeros carteles del cortometaje Raíces de la Utopía que ha dirigido junto a Víctor Alonso. En el primero se evoca uno de los detalles más importantes de la película, mientras que el segundo está dedicado por completo a sus protagonistas, Miguel Gutiérrez y Mercedes Sayegh. Hasta donde llegan mis conocimientos, la presentación del corto, que cuenta con la música de Mario Telenti, se hará en Valladolid a finales de mes.

→ 1 CommentCategories: General

Clase de Cine por Alessandro Baricco

Marzo 29, 2008 · No Comments

El novelista italiano Alessandro Baricco debuta en la dirección con el filme Lezzione 21, y como todo neófito en este mundo, admite que el proceso ha sido una auténtica lección de cine. El escritor ha recopilado en un divertido alfabeto los aspectos más significativos de su aprendizaje. Ahí va.

El año pasado he rodado una película. Primero la escribí y luego, como se dice, la dirigí. Una experiencia extraña. Tras muchos años dejándome embrujar por el cine en salas oscuras me he pasado al otro lado de la pantalla para descubrir cómo se hace. No voy a extenderme mucho pero diré que prácticamente ha sido como ir a clase. He aprendido un montón de cosas y ahora que he terminado la película, ahora que definitivamente la están pasando al celuloide convirtiéndola en un objeto irreversible, como un retrato, como un clavo retorcido, se me ocurre festejarlo compilando un breviario de lo que he entendido o de lo que creo haber entendido. En orden alfabético, lo que no deja de ser un orden.

Actores

Lo que hay que saber sobre los actores es lo siguiente: 1. La mitad del talento de un director consiste en seleccionar bien. Lo cual, por cierto, es muy difícil. Hacer un casting es como reconocer un huevo duro entre una docena de huevos frescos. O eres muy bueno mirando a través de la cáscara o lo que precisas encontrar lo hallas con ayuda de la fortuna. 2. Cuando un actor se emociona realmente durante el rodaje vives un momento bellísimo; pero precisamente esa escena es la que nunca vas a montar. En el cine, un actor que se emociona realmente es menos convincente que un actor que se emociona por oficio. Es una cuestión de cercanía de la mirada, de implacabilidad de la cámara. De hecho, en el teatro, creo, sucede al revés. 3. Contra cualquier previsión, el hecho de rodar primero el final y después las escenas del inicio o fragmentar una escena de amor en dos días de rodaje es algo que a los actores no les complica la vida. A ti te la complica pero a ellos no. Están acostumbrados y prefieren que sea así. Por tanto, el momento más idóneo para hacerles decir bien “¿pero tú eres tonto?” es darles la colleja una semana antes. 4. Quedan mejor las actrices con pómulos prominentes, siempre y en todo lugar. 5. A un actor realmente bueno se le reconoce cuando en un estudio quieres imponerle un detalle o sugerirle otra manera de hacer una escena: te escucha y luego te da las gracias.

Budget (presupuesto)

Las películas son caras. Para hacer una buena película en Italia se necesita más o menos el mismo dinero que Lele Mora se ha embolsado estafando a Hacienda (al menos eso es lo que dicen los del fisco).

Claqueta

Si te portas bien al final te la regalan. Como las orejas del toro al torero.

Control

Con total seguridad lo más difícil del oficio de director. Mantener el control de lo que estás maquinando, saber lo que estás haciendo en cada momento. También escribir libros es una tarea compleja pero escribir es un gesto compacto en el que ordenas todas las diferentes fichas en el mismo momento. Construir una frase es un gesto sintético como hacer figuritas con la arena de la playa. En el cine es diferente. La síntesis llega al final, uno trabaja siempre con retazos provisionales. Dispones solamente de algunas piezas y las restantes debes imaginarlas o recordarlas. Ruedas un final sin haber rodado el inicio, escoges vestimentas sin poder endosárselas a los actores, escribes cosas bufas sin saber quién las va a decir, montas la película sin ruidos de ambiente (alucinante), trabajas siempre viendo pasar las secuencias en pantallas muy pequeñas en las que la luz, los colores y la definición tienen bien poco que ver con lo que un día se verá en la gran pantalla. Cosas así. Es como correr con la cabeza metida en la bolsa del pan (¡probadlo!). Por poner un ejemplo tonto: he tenido que buscar el ruido que hace un actor arañando el hielo con dos instrumentos diferentes, uno en cada mano: pues bien, por inescrutables razones técnicas, el ruido de la mano izquierda lo he encontrado en un laboratorio del norte de Roma y el de la derecha en un taller de la otra parte de la ciudad. Evidentemente sin poder oír los demás ruidos de ambiente ni la música. ¿Se puede trabajar así? Sí, se puede, lo hacen todos; y todo porque entre las decenas de artesanos que pululan en este mundillo hay uno que siempre, digo siempre, lleva todo en su mente, tiene la película entera en la cabeza y nunca deja de ver en el reflejo del agua el río entero, en el vuelo aislado la bandada completa, en una sonrisa toda una vida. Y ése eres tú, el director. Bien se puede comprender que luego, por la noche, uno no duerma precisamente bien…

Digital Intermediate (digitalización)

Dicho confidencialmente “DiAi”. Una adquisición bastante reciente. Pocos saben realmente cómo funciona pero en sustancia se toma el conjunto ya montado, se transforma en material digital, se manipula cuanto se quiere y se convierte en película, la que más tarde va a girar en el proyector. En teoría es cosa de locos porque en el alegre intermedio digital uno puede meter la mano donde quiere y hacer un lifting al filme en cualquier momento. En la práctica la situación es semejante a cuando te regalan un buen chorizo cular y lo metes en el congelador. Te aseguran que cuando lo descongeles seguirá siendo igual pero la duda de que estás haciendo un enorme desaguisado no te la quita nadie.

Doblaje

Dado que mi película se ha rodado en inglés (no es el momento ahora de explicar el porqué) he pasado por el trauma de tener que doblarla para la versión italiana. La primera vez que allí, sentado, oyes hablar a tu actor australiano como en los documentales sobre la vida de los castores y hacerlo en una lengua en la que sólo sabe decir espagueti carbonari, piensas irremediablemente en El exorcista. No es nada agradable, aunque puede suceder que, quince días después, veas toda la película doblada y te guste. Lo que confirma que somos un país de héroes, de santos, de navegantes y de dobladores.

Ejército

No tengo muy claro por qué en el cine hay una organización sutilmente militar. Cuenta mucho la jerarquía. Se diría que todos la necesitan. Nadie puede arruinar tanto este tinglado como un meritorio que se dedique a mirar por la cámara (sacrilegio) o un director que deje sentar en su silla al peluquero. Flota en el ambiente con una aparentemente estúpida rigidez la idea, precisamente militar, de que si cada cual permanece en su puesto nada puede suceder que pueda luego sorprendernos. Es una convicción falsa pero yo me he encontrado bien con ella porque en ese error he pasado toda mi vida.

Faq (preguntas frecuentes)

Pregunta: ¿qué diferencia hay entre escribir y dirigir una película? Respuesta: la misma que hay entre tocar el piano y dirigir una orquesta. En cierto sentido todo es música. (Añado, por deber de cronista, que pianistas que sean verdaderamente buenos dirigiendo existen, como mucho, dos en el mundo).

Graduatorie (escalafón)

Pregunta: ¿qué es más difícil, escribir un libro o dirigir una película? Respuesta: dirigir una película, al menos en el mismo sentido que es más difícil mantenerse en pie sobre un merengue que pintar la Capilla Sixtina.

Hurt, John

Véase Star.

Inquadrature (encuadres)

Cuando se rueda se pueden hacer todos los encuadres que se quieran: sobre ella, sobre él, sobre los dos, desde abajo, desde arriba, de lado. Después, durante el montaje, se escoge. Pero es como mover de un sitio para otro las figuras de un futbolín.

Lección veintiuna

Es el título de mi película. En principio la había titulado Freude, que es la palabra alemana con la que inicia el Himno de la Alegría de Schiller al que Beethoven puso música en la Novena Sinfonía. Me sonaba bien: Freude. Pero cuando ya iban tres que me comentaron “¡ah, un filme sobre Freud!”, decidí cambiar. En cualquier caso, la película trata sobre la Novena de Beethoven. Sobre la Novena y sobre la vejez; curiosamente dos cosas de las que no tengo experiencia directa. ¡Vete a saber! Fin del intermedio publicitario.

Manifesto (cartel de cine)

Si la película va mal la culpa es del cartel, equivocado.

Montador

Hay sólo tres figuras en la vida con las que se puede alcanzar un nivel de verdadera, incondicionada intimidad y todo ello sin sexo: cuando te rompes la rodilla, tu fisioterapeuta; cuando eres católico, tu confesor; cuando haces una película, tu montador.

N

Es increíble que no haya aprendido nada que empiece con la N.

Objetivos

Son las lentes que el operador pone en la cámara. Puedes escoger entre una docena de propuestas diferentes. Los verdaderos talentos nunca se equivocan. Pero también hay que decir que, en general, el objetivo seleccionado siempre se lo han dejado en el hotel.

Productores

Una cosa que he comprendido es que el verdadero autor de una película, en el sentido más limpio del término, es el productor. Quiero decir que él es el que ve una constelación donde sólo hay estrellas. El talento de un director, el oficio de los artesanos, cierta cantidad de dinero, los grandes actores, los actores buenos aunque no famosos, una determinada historia, un cierto público: de por sí son como restos de naufragio a la deriva para los que él fabrica una balsa con la que navegar. Que luego salga una película de Navidad o Full Metal Jacket es otra cuestión. En origen su gesto no es el del contable que hace cuadrar las cuentas sino el de un creador que donde los demás ven un montón de piedras él ve la cantera para una catedral. Luego vamos nosotros para oficiar la misa cantada, allí dentro, pero el espacio es hijo suyo, estaba en su mente y es la pesadilla de sus noches y tal vez su sueño.

Quanto manca? (¿cuánto falta?)

Pregunta recurrente en el plató. Equivale a “cuando cortemos se come”.

Rugby

En el rugby dice la sabiduría popular que quien toque el piano que cargue con él. No es muy diferente en el cine. El director lo toca, el tramoyista lo mueve. El director de fotografía lo toca moviéndolo, el ayudante de director lo mueve tocándolo. El montador lo toca cuando todos se han ido y el director artístico cuando todavía no ha llegado ninguno. Al final, el distribuidor, harto, va y lo vende.

Star (estrellas)

Actores aparentemente semejantes a los otros. Sólo que en la pantalla dejan su estela aunque sea tragando saliva. Yo tuve uno en mi película. Tragaba como un dios.

Sopraluoghi (localizaciones)

Se va por ahí, por el mundo, buscando un lugar adecuado para rodar. Delicioso. Primero van los especialistas, luego, hecha la selección, llega el director. Da vueltas como si fuera un zahorí, buscando la inspiración y todos los demás le siguen hablando bajito y sin hacer preguntas. En el caso de una localización de exteriores puede suceder que el director se aleje en un determinado momento, silencioso, como prendido de una súbita iluminación. Todos le siguen. Entonces el director dice que va a mear y todos se alejan.

Tiempos muertos

En los tiempos muertos, en los estudios, los actores leen libros. Siempre, por aquello de que soy un escritor que ha rodado un filme, he pensado mientras los miraba que allí debía haber una especie de moral escondida. Sólo que nunca he conseguido entender cuál.

Uscita (día de estreno)

Escoger cuándo hay que estrenar una película en una sala comercial es un arte y también el juego de azar preferido por la gente del cine. Igual que la dermatología, es una ciencia inexacta que encierra dogmas indiscutibles pero con la serena convicción de que nadie entiende nada. En el caso de una película normal se trata de escoger el fin de semana bueno evitando las trampas, como en un campo minado: el día de Navidad, el de la Pascua, los puentes soleados, las semanas blancas, el día de estreno de las grandes producciones americanas, el estreno de la película europea concurrente, las eventuales elecciones, los meses de verano, la final de la Champions, el Festival de San Remo, la primera comunión del hijo del director. Mi película, por ejemplo, se estrenará en 2017.

Visión

Resumiendo, se puede contar así: sucede que tienes un día una especie de visión y meses después, tal vez años, te sientas en una pequeña sala y esperas ver esa visión reflejada en la pantalla convertida en materialidad y, por tanto, en algo visible también para los demás. En el tránsito que va de la mente a la pantalla pasa todo lo habido y por haber y en todo ese monumental cirio tu verdadera tarea ha sido la de no perder contacto con aquella visión tuya, salvarla. No has hecho otra cosa. Durante meses has llevado de la mano a un niño por un parque de atracciones tratando de no perderlo. También se podría decir que escribir un libro no es algo tan diferente. Y es verdad. Pero en el cine, esa increíble acrobacia que es permanecer fiel a una visión propia se convierte en un ejercicio físico que hay que realizar en medio de un pandemonio de cosas y personas y con la ayuda de un montón de profesionales. En el cine se da a luz en público, como las reinas. Esto genera una especie de progresivo desenfoque de tu visión original, un suave deslizamiento hacia la oscuridad. Paradójicamente, cuanto más aprendes el oficio y más se capacitan tus ojos para mirar en el lugar del rodaje, menos consigues mantener una mirada precisa sobre tu visión original. Puede parecer absurdo, pero al final debes aceptar que te vas a quedar ciego. Es algo que no sucede con los libros. Cuando pierdes contacto con la visión de origen, interrumpes la tarea y esperas. En el cine es más complicado. Recordad personas que en un momento de su vida hayan perdido la vista por una enfermedad, por un accidente, por casualidad. Probad a imaginar el obstinado gesto, difícil y poético, con el que esas personas aferran en su memoria un paisaje visto de niño, la forma de un campo de fútbol, la cara del mejor amigo. A mí me ha parecido que hacer cine es algo semejante. Al final, te llevan a una sala oscura, ante una pantalla y, por más increíble que parezca, vuelves a ver el paisaje, el campo, al amigo. Si resultan idénticos a como los recordabas entonces vives una sensación imposible de describir.

Zoo

Dado que los guionistas ganan menos, se divierten menos y son menos famosos que los directores, se vengan escribiendo secuencias en las que aparecen animales. Algunos, los más malos, escriben escenas con animales y niños. No es muy frecuente pero algunas personas perturbadas llegan a escribir escenas en las que animales y niños están en medio de la nieve, o bajo un diluvio, o en una tempestad de viento. En esos casos, el guionista, por prudencia, no asiste al lugar de rodaje. En otros casos sí va pero nadie le mira. Entonces él se va a su casa a escribir una escena en la que siete niños persiguen a un pavo bajo una tempestad de nieve en la playa de Sabaudia. De noche.

Texto extraído de El País

→ No CommentsCategories: General

Raíces de la Utopía - Space Boy

Marzo 19, 2008 · No Comments

Para ilustrar uno de mis muchos desvaríos, Vito y David consiguieron que la gente de Pobrelavaca, diseñara tan peculiar carcasa de cereales para Raíces de la Utopía. En mi mente Space Boy era uno de esos chicos rubios, peinados a raya, de ojos azules, sonrisa profidén y pantalones cortos, que ilustraban vallas de publicidad y libros de texto en los años 50. Un niño perfecto con un par de antenas robóticas que mancillaban su inmaculada humanidad. Un diseño íntimamente relacionado con mi visión personal del corto y que aún sigue metido en mi cabeza. Pero la creatividad es libre y valiosa, y cuando se impone pierde ambos valores. En la web de estos imaginativos diseñadores, encontraréis también un cortometraje en el que se unen su equipo y mis mencionados compañeros. Dios les cría…

→ No CommentsCategories: General

Hambre en la revista Buran

Febrero 22, 2008 · No Comments

Como os decía hace ya un par de semanas, la revista digital Buran había tenido a bien publicar en su último número mi relato Hambre (ahora Fame).

Desde aquí muchas gracias a los responsables de la revista.

Podéis visitar la web de la revista, o bien leer directamente el relato. Si sabéis italiano.

→ No CommentsCategories: General