Después de un año desde que se iniciara la escritura de su guión, el pasado 23 de Abril se puso en marcha El Cosmonauta, proyecto de ciencia ficción al más puro estilo Tarkovski que escribe y dirige Nicolás Alcalá, en la que es una nueva producción de Riot Cinema Collective. El Cosmonauta, tal y como nos informa la sinopsis oficial de la película, tiene como protagonista a un viajero espacial ruso que en 1.973 logra ser el primer cosmonauta desu país en la Luna pero no consigue regresar, dándosele por perdido en el espacio. Sin embargo, a través de fantasmales mensajes de radio, clama haber vuelto a la Tierra y haberla encontrado vacía, sin un alma. Su irreal presencia y su voz irán destruyendo poco a poco el mundo de sus seres queridos. Como gran novedad, El Cosmonauta pretende financiarse y distribuirse completamente a través de Internet, basándose en la participación de sus aficionados-promotores y en el uso de las licencias libres o licencias Creative Commons. Podéis saber más de la película en su web oficial y en el blog de rodaje de la misma.

Precisamente hace poco más de un año, Nico y yo estábamos a vueltas con el primer guión de El Cosmonauta. Habíamos comenzado con Sísifo, pasado por Espiral y nos encontrábamos en aquellos momentos con una historia totalmente distinta a la que nos había unido en un principio. Ícaro I, así se llamaba aún aquellos días, tenía la poco común virtud de emocionar, de transmitir sin lugar a dudas que estábamos metidos en algo grande. La idea base de El Cosmonauta, ese viajero espacial perdido y solo en su propio planeta, era de una potencia y unas posibilidades prácticamente infinitas. Era una idea original, distinta, extravagante pero al mismo tiempo muy cercana, muy sencilla, muy humana. Gracias a ella nacieron otros personajes, tanto o más atribulados y destrozados que nuestro protagonista, en una historia verdaderamente conmovedora, un aspecto que marcaba incluso el ritmo y el modo de escribirla. Con el tiempo, Nico siguió ese viaje en solitario, convirtiendo El Cosmonauta en una visión más personal de todas aquellas ideas y en un complejo proyecto para largometraje que inicia ahora su andadura. Sin embargo, admirando ahora el cada vez más enorme proyecto en el que se han convertido aquellos meses de eternas conversaciones, no puedo dejar de sentirme orgulloso de haber tenido el provilegio de asistir a su nacimiento.
Buen viaje Cosmonauta.